Minasama otosukare no tokoro…

Azafata de JAL…makoto ni moshiwake gozaimasen.

Ya advertí que una de mis múltiples facetas atormentantes era una insistencia enfermiza con la cosa japonesa, insistencia convertida en persistencia desde que caí fascinada por Mishima al leer la biografía que el psiquiatra Vallejo-Nágera hizo sobre este autor exhibicionista, genial y suicida con un título sin duda ajustado: Mishima o el placer de morir.

Más allá de los tópicos sobre suicidios rituales y geishas incomprendidas, Japón no deja de tener una cercanía castellana que me cuesta mucho explicar. Este post es el primero de otros en los que espero poder aclarar esta teoría.

La frase en japonés que titula este texto está sacada de una anécdota de un opúsculo la mar de entretenido, “Introducción a la cultura japonesa” de Hisayasu Nakagawa, en la que el autor, japonés afrancesado, nos cuenta el siguiente sucedido. Estando montado en un avión de la JAL, por la megafonía del aparato informaron al pasaje primero en francés y luego en inglés de que, debido a una huelga de controladores aéreos, el avión saldría con retraso. Llegados al momento de soltar la misma retahíla en japonés, ésta se inició con la frase del título que no estaba incluida ni en la versión francesa ni en la inglesa. La traducción a lo indio literal sería “Señoras, Señoritas, Señores, dado que están cansados realmente excusas no hay” o, dicho correctamente, “Es verdaderamente inexcusable anunciarles lo siguiente”. Teniendo en cuenta que cojo el metro de Madrid a diario y que, llegada a casa, me cruzo con un vecino modelo “conozco mis derechos” que es capaz de dejar que le abras la puerta y que le cedas el sitio en el ascensor sin dar ni las buenas tardes, comprenderéis por qué quiero ser japonesa. Si ya lo dicen los japoneses: “excusas no hay”.

4 comentarios:

  1. Nihonica | Tormento & Japón » A propósito de Mishima (Pingback), 5 de Enero de 2008, 12:47
     

    [...] ya comenté, Mishima y su manera de morir fueron mi primer acercamiento a Japón. Me lo ha recordado el [...]

     
  2. […] Como ya comenté, Mishima y su manera de morir fueron mi primer acercamiento a Japón. Me lo ha recordado el artículo que he leído en En el limbo sobre una de sus obras, El rumor del oleaje. […]

     
  3. Angela, 28 de Enero de 2008, 0:37

    Tienes razón. Hasta en el sitio más cutre de Japón te hacen sentir el cliente más importante del mundo. Es una gozada

     
  4. Nihonica | Tormento & Japón » El loto y el robot (Pingback), 30 de Agosto de 2009, 14:42
     

    [...] de mudanza, no hay mejor cosa que volver a los principios. Mi principio en el mundo japonés, como ya he contado, fue Vallejo-Nágera. Releo su biografía de Mishima y me doy cuenta que todo lo que sé de Japón [...]

     

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