Coleccionismo para recordar

Cuando vivía en Nueva York en medio de otro delirio parecido a la burbuja que acabamos de estallar, estaba tan apasionada y era tan joven, que me dió por coleccionar cajas de cerillas de todos los bares, restaurantes, chiringuitos y demás lugares de esparcimiento por los que pasaba.

Las guardé hasta hace poco.

Debería haber seguido los pasos de Michael y no haberlas tirado. Él ha conseguido hacer un delicioso repaso de los locos 20 en Japón, lleno de nostalgia.

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