Botchan

Dentro del literario interés con que los nipones contemplan la individualidad, la traducción de “Botchan” de Natsume Soseki, elegantemente editada por Impedimenta, nos promete sonrisas sin fin durante su lectura.

Obra muy leída en su país, “Botchan” requiere de un fino conocimiento de lo que se considera inconveniente en Japón para que al lector occidental le haga tanta gracia como al nativo.

Describe excelentemente, como también lo hace Kirino de manera más descarnada, lo mezquino de una educación que vive pendiente de convenciones sociales de enorme rigidez.

Botchan es el bocazas que pone en evidencia, enarbolando una lógica de párvulo, las absurdas situaciones a las que da lugar el sistema de deberes que rige la sociedad japonesa. De ahí que nuestro simple Botchan, el metepatas, sea un auténtico libertario.

Soseki es un viejo conocido del que ya se han traducido varias obras al castellano: “Yo, el gato” (Trotta, 1999), “Kusamakura: almohada de hierbas” (Kaicron 2008) , “Kokoro” (Gredos, 2003) o Mon (Miraguano Ediciones).

El autor de cabecera de Sánchez Drago: su gato se llama Soseki y Kokoro, el libro en el que se cuenta como sobrevivió a una operación de corazón a todo trapo. Que este dato no os aleje de su lectura.

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