Iroha uta
Tengo abandonado este blog, desordenado mi armario y “deleteado” el cerebro.
Tras hacer un esfuerzo sobrehumano por aprenderme los hiragana (incluso iba en el metro mezclando y repartiendo las tarjetas que los representan como un tahur del Mississippi, ante el estupor de la parroquia) se me han borrado de la cabeza como si nunca hubieran estado ahí.
Taeko sensei, mi profesora de japonés (estupenda por cierto) nos puso el jueves un ejercicio. Escrito en romanji (nuestro alfabeto) teníamos que colocarle encima los hiraganas correspondientes I RO HA NI HO HE TO comenzaba la cosa … ¡No di ni una! pero aprendí que los japoneses son capaces de componer un poema usando todos los hiraganas una sola vez y sin repetir el mismo para enseñar a sus niños a escribir este idioma tan complicadito.
Y ahí me tenéis, con un lapiz gordo y sacando la lengua, muy concentrada, aprendiendo a escribir de nuevo.

Aprendiendo a escribir de nuevo, bueno, al menos los colores resplandecen.
Besos.
¡Estás estupenda!
La siempre gran Mafalda se hará una sensei imprescindible.