Ancianos y delincuentes

![]()
Cuando uno visita Japón se te caen algunos mitos y otros, de adquisición propia, se te incorporan a la maleta junto con el alijo de té verde.
Ni todos los japoneses aplican el minimalismo a sus vidas -de hecho tienen un punto bastante tombolero- ni están forrados como los asaltos a las tiendas de Loewe podrían sugerir.
Esta noticia de AFP publicada por La Voz de Galicia lo deja claro. En un país de delincuencia casi inexistente, que alguien se tenga que ver obligado a robar para vivir es una humillación insoportable. La humillación se mezcla con la tristeza cuando la estadística de nuevos delincuentes la engrosan 44.928 japoneses mayores de 65 años. Parece que muchos delinquen para tener el techo y la comida asegurada.
Esto me recuerda los asentamientos en la ribera del río Sumida y en el parque Ueno que vi en Tokio. Que queréis que os diga, a mí estas cosas, en Japón o aquí, me parten el alma.


Tanto leer libros sobre Samuráis de cuando Tokio era
Aunque muchos traducen 
El lío tremendo de Tokio puede convivir pacíficamente con el corte al tráfico para la celebración de una
Callejeamos y compramos libros. En las tiendas de libros de todo Japón te forran los libros antes de entregártelos. Tienen forros de papel adaptables a todos los tamaños. Me pregunto si lo hacen para conservar los libros y que duren o si lo hacen para evitar que los demás sepan lo que lees, para evitar, en definitiva, que se sepa quien eres y lo que piensas.
A la salida del Parque Yoyogi atravesamos 