Archivos de la categoría 'Zen de todo a cien'

Calzoncillos Ocean

Calzoncillos Ocean

Las modas también cambian en el mundo de la mascarilla quirúrgica “catarril”. Hemos pasado por las minimalistas, las de plegado origami, y las de la trabajar con residuos tóxicos. Este año, la reina en Tokyo es, sin duda, la de bragueta de calzoncillo de padre o huevera de jugador de rugby.

Yo es que les veo y no me hago.

Marujita-Chan

Marujta-ChanNo me he podido resistir a escribirme este post. Comprendo que tendría que hablar de las doscientas variedades de tés que ya llevo comprados, de lo tristes que son estos tíos cuando no están borrachos, de los tres sakuras y medio en flor que quedan aquí (dos enfrente del Palacio imperial, y uno, muy celebrado, como una seta gigante en el jardín del Museo Nacional de Tokio).

Pero es que la cartelera del Teatro Imperial, con sesión matinal, me tiene loca. A puntito he estado de entrar a la una del mediodía a tragarme “El Hombre de la Mancha” a todo trapo japonés. Pero me he contenido, porque he visto que acaban de estrenar “Rebeca, el musical” con un galán de cartón piedra abrazado a una cursi que bien se merece sufrir a manos de la Danvers, la única con un poco de glamour. Y me he querido reservar. Véase el cartel del que llevamos un ejemplar a mi querido Henry para su colección.

A lo que ya no llego es a ver a los Marujitas’ Boys. Si no tengo palabras para describir a esta artista que recuerda a la Celia Gámez, es que no las hay para describir la cara de cera de los relamidos de sus boys. Espero que todos ellos estén bien de salud para bajar a esta sin par vedette a la sillita de la reina por esas escaleras tan peligrosas para una señora de su edad.

Si creíamos que Cine de Barrio era cutre…

Sushimaniacs

Sushi USB

Para aquellos que no pueden salir sin su futomaki de casa.

Vía :: Monkeyzen

Reverencias televisivas

Plantarse en Japón sin un cargamento de películas en el portátil es un riesgo seguro para las largas noches de tele en caso de tifón. Si “Humor amarillo” os parece una frikada, ya os adelanto que encender la tele allí es una experiencia que os hará añorar “Noche de Fiesta” y “Mira quien baila“.

Cuando ves a los presentadores del telediario empezarlo con una reverencia al respetable, notas que estás en el único país del mundo en donde puedes experimentar nuevas emociones sin correr el riesgo de que te vuelen por los aires. Toda la contención que los japoneses mantienen hasta en los menores detalles de su vida, se les olvida tan pronto ponen el pie en un plató de televisión.

Dos ejemplos perfectos: Sakanakun con su voz aflautada, sus brinquitos y gorros de pez, y Dandi Sakano con su precioso “Get’s”. Como siempre de la mano de mis queridos Adam y Joe.

Chimoshirinkutochimo

Chimoshirinkutochimo

Para aquellos que os pirréis por tener vuestro nombre en auténtico papiro de plátano egipcio, en escritura cuneiforme o en cirílico, no desesperéis: si vais a Japón podréis pronunciar vuestro nombre en una extraña jerga.

Se supone que si suelto el salchichón del título, los tokiotas van a entender que me llamo Tormento. Ya lo dudo, pero si queréis probar, adelante.

Via :: Hombrelobo

Bata de guata

MercedesVeo en otra de las publicaciones del imperio Chiquiworld una publicidad sobre el sistema de leasing de los Mercedes Clase E. Este anuncio, bastante feo por cierto, no tendría relevancia para esta bitácora si no fuera porque los muy gañanes para referirse al “service included” han colocado lo que entienden que debe ser una geisha. Y se han quedado tan encantados de haberse conocido.

Yo desde el apostolado japónico tengo varias cosas que objetar (desde el feminista, ni os cuento). Que la geisha presta un servicio nadie lo duda, pero que lo preste con una bata de andar por casa es que es para presentar una queja a Mercedes y a los creativos de este anuncio. A estos los suspendía yo de empleo y sueldo por ataque de caspa y no tener ni puta idea de como se viste una ¿maiko?. Porque, en atención a los floroncios que le cuelgan del moño no es una geiko (o geisha) sino una aprendiz o maiko.

Una vez ubicado el tipo de japonesa a la que nos referimos (lo que a los chicos de Mercedes parece importarles un pito) me pregunto dónde han visto una maiko que le queden las mangas pesqueras. Si amplías la foto, la cosa empeora: la manga de un kimono de maiko no sólo llega hasta la muñeca sino que cuelga hasta por debajo de la rodilla, no como las que lleva esta pobre. Parece que no había presupuesto para tela y la batita se cruza lo justo por delante, sin dejar que el cuello del kimono caiga airoso por la espalda para enseñar el nacimiento del pelo y el cogote como corresponde. Y no entro en más detalles académicos, que me vengo arriba.

En fin, que los de Mercedes estaban por no hacer gasto y han colocado a una oriental tirando a fea (las maikos tampoco es que sean unos bellezones) con una bata comprada en los chinos. Sólo le falta las chancletas con reborde de peluche para completar el momento kitsch.

Como en los servicios incluídos se hayan gastado lo que en la bata y los floroncios, no se yo si el coche llega de Madrid a Alcalá de Henares. Mucha Clase E, pero ¡qué poquita clase!.