Chindogu

Reza la wikipedia que los Chindogu son “invenciones útiles e inaplicables en la realidad” a las que esta enciclopedia de todos como hacienda, le atribuye un origen milenario enraizado en la tradición japonesa. Mi conocimiento no llega a tanto ni mi deseo de conocer esta tradición al punto de darme de alta en la International Chindogu Society dirigida por el muy casping Dan Papia-now-on-TV.
Yo prefiero ¡cómo no! a nuestro Chindogu Master cañí, Chiqui, que tiene la santa paciencia de rastrear la red en busca de inventos bizarros al unamuniano grito de ¡qué inventen ellos!, la sección semanal de Chiquiworld (empresa editora de este humirde blog, siguiendo el Libro de Estilo).
Para dar fe de que su vida privada es más aburrida que Médico de Familia, ha recopilado los 100 primeros números en una publicación en pedeefe, que se puede encargar en libro, con sus lomicos y tó, para ese amigo al que nunca sabes que regalarle porque “tiene de to y no le conoces los gustos porque somos todos unos superficiales”.
A ver si os animáis a comprarlo, que entre la crisis y los plazos del iPhone, no llegamos a cieneuristas.

No me he podido resistir a escribirme este post. Comprendo que tendría que hablar de las doscientas variedades de tés que ya llevo comprados, de lo tristes que son estos tíos cuando no están borrachos, de los tres sakuras y medio en flor que quedan aquí (dos enfrente del Palacio imperial, y uno, muy celebrado, como una seta gigante en el jardín del Museo Nacional de Tokio).

Veo en otra de las 