No confundamos
A pesar de que los chinos lo inventaron todo antes que nadie, los japoneses los tratan con desdén. Los consideran unos guarros, gente sin honor ni escrúpulos. Los chinos no tienen un gran recuerdo tampoco del empeño hegemónico japonés ni de muchas de sus actuaciones tiránicas y esclavistas. La historia de ambos países y su modo de estar en el mundo no puede ser más diferente. De ahí que no conviene confundirlos. Y es que es difícil hacerlo al ver estas fotos de James Fallows publicadas en TheAtlantic.com.
Mientras los japoneses siguen escrupulosamente el manual de repostaje del avión, visten el uniforme reglamentario de manera idéntica hasta el último detalle y toman todas y cada una de las medidas de seguridad documentadas, los chinos parecen sacados de una canción de Los Chichos. Sólo les falta hacerle un puente al contacto del avión.
Fallows define perfectamente la diferencia: mientras en Japón todo se centra en la manera de hacer las cosas, con el mismo grado de perfección en el proceso que en el resultado, en China se trata de encontrar la manera de hacer las cosas a base de improvisación, poco interés en las reglas mientras se consiga el resultado.
¿A quien os recuerdan los chinos?
A riesgo de ser simplista (lo que soy por naturaleza), clasificaría la literaura japonesa que me he echado a la cara en dos tipos: los melancólicos a lo Kawabata, y los crueles a lo Mishima. No entro en los incomprensibles oniricos que me leo como el que se toma una aspirina de medio kilo: a la fuerza.
Una de las ventajas que tiene aficionarse a algo, es la cantidad de cacharritos que uno se empeña en poseer. Empiezas con unas tijeras del Leroy Merlin y una bolsa del Caprabo, y acabas teniendo una colección de bolsas de transporte que no se las salta un gitano, como una de la que me emperré y que se convierte en mandil de flores a lo 
Con el ego bajo y las tijeras en ristre volvemos una semana más a darle al floripondio. Ya que tenemos claro que no sabemos nada, vamos a intentar fijar algunos conceptos técnicos a los que acudir en caso de duda.
Ya sé que no os descubro nada si os confieso que tengo una culturilla de dominical, hecha a partes iguales de recortes de periódico y mucha cara dura. A este mundo sin complejos pertenece mi amiga Lola y su abuela, con la que comparto, en mayor o menor porcentaje sanguíneo, el momento murciano. Esta abuela como sacada del “
Veo en otra de las 

