Haciendo el chorra

Nihonica en El País Semanal

Vosotros también podéis en Yo leo El País Semanal

Shinchan

Estoy de luto: el creador de Shinchan, Yoshito Usui, ha aparecido muerto en una montaña tras varios días de estar desaparecido.

Shinchan es un enano enseñador de culo que se pone por montera todas las buenas costumbres y por eso me produce un embobamiento total.

Aunque supongo que habrá alguien que continúe dibujando a la familia Nohara, algo me dice que no será lo mismo. Sniff.

El cielo es azul, la tierra blanca

senseinokabanCuando Winston, de Babelia, me pasó este libro para que viera si valía la pena publicar algo sobre él, tentada estuve de no abrirlo. ¡Vaya cursilada de libro!- pensé, cuando vi el título y el rollito de la historia de amor. Pero como una es muy profesional se lo zampó al borde del mar mediterráneo entre deseos de dejar el mundanal asfalto, hacerme marinera y probar toda la comida de la que se habla en él. Cumplí con el encargo y hoy se publica la crítica de, para mi, El maletín del maestro (Sensei no kaban).

Ayer, en uno de mis vagabundeos de librería pre-finde, vi que ya iban por la segunda edición. De nuevo, y excepcionalmente, pensé y lo que pensé fue que los de la editorial conocen mejor al personal que yo, estricta gobernanta: las memeces new age tienen su público. Es una pena que cuando abrieran el libro, éste resultara más interesante que toda ese mumbo-jumbo.

Para los apasionados del manga, este libro tiene el suyo.

Honorable meishi

karate_business_card

Con lo complicado que el ritual de intercambio de tarjetas (meishi) en Japón, me pregunto si ésta hay que montarla al recibirla o al llegar a casa. Todo un reto.

Foto via :: Pen Olson

Asia Geek

logo

A partir del 7 de septiembre y durante todos los lunes de mes, Casa Asia en Barcelona organiza AsiaGeek, un lugar de encuentro para ese otaku que todos llevamos dentro.

Programa aquí e inscripción aquí.

El loto y el robot

lotusandrobot1Este verano de nuestra desesperanza, ante el páramo de tener que recurrir al jingle de INGDIRECT en sustitución de la canción del verano, me he dado a la relectura. No es que no tenga lectura pendiente: entre los caprichos, las rarezas y los nórdicos no doy abasto. Pero, en tiempos de mudanza, no hay mejor cosa que volver a los principios. Mi principio en el mundo japonés, como ya he contado, fue Vallejo-Nágera. Releo su biografía de Mishima y me doy cuenta que todo lo que sé de Japón se lo debo a él. Sobre todo, todo lo que sé de cómo mirar Japón.

En esta relectura, encuentro una cita a una obra que se me pasó en mi infancia: El Loto y el Robot. Corría el año 87 cuando me compré el libro de Vallejo-Nágera en el cortinglé, tiempos en que no había gugel, ni amazon ni cristo-que-lo-fundó, así que hacerse con una obra antigua, en otro idioma, era un lujo reservado para los cultos y los que que viajaban.

Ahora, en una semana una librería de la América profunda me manda mi ejemplar y yo lo comparto con vosotros, mis improbables lectores.

El Loto… es un libro bicefalo: la parte del león se la llevan las experiencias yóguicas del autor en la India, aunque el título de la obra se refiere a la segunda parte, a la dedicada a Japón. Este libro repite la pareja de conceptos de Ruth Benedict sobre Japón: el crisantemo y la espada de antes de la Segunda Guerra Mundial se convierten, en un país sin ejército, en el loto y el robot. Si resulta imprescindible la obra de Benedict  para entender la moral japonesa, la que subyace en todos sus gestos y obras, la de Koestler es la puerta al entendimiento del Japón de post-guerra, al contemporáneo.

Koestler es del grupo de personas, entre las que me cuento, que hemos superado el enamoramiento del mundo de la flor (sea esta loto o crisantemo) y nos atrevemos a mirar Japón con el sentido crítico que te hace poner a pingar a alguien de la familia.

Para desengrasar antes de la vuelta al cole.

Muchas ikkohsan

ikkohsanes

Como ya sabéis, mi nombre “florístico” es Ikkoh. Esta foto me la manda mi sensei con una única frase: muchos ikkohsan.

Refrescante en tiempos de torrezno.

Via :: Asahi

Primavera en Nueva York

sakuranbo

Debido a que el jefe de todo esto ha estado pachucho, no es que me haya olvidado de este blog, es que lo he tirado a la basura directamente.

Tengo en la nevera a medio hacer unos cuantos posts sobre mi viaje a China en Mayo, pero como nada más bajarme del avión me tuve que ocupar del arrechucho del “jefe”,  pues así se han quedado, muertos de asco. Aunque algunos se hayan quedado desactualizados, espero poder ponerme a ellos en breve y cumplir con la petición popular de seguir con el Ikebana para dummies.

Mientras encuentro el tan soñado tiempo perdido,  tiro de la apetitosa foto que RosaJC ha hecho a unos sakuranbo en Nueva York. Mientras la subo pienso que ya se podría haber estirado y haber traído algunos a las sufrientes trabajadoras del emporio Chiquiworld ;).

Lo dicho, volviendo.

Más allá de lo que podía esperar

Mientras me siento encima de la maleta para cerrarla y salgo por la puerta en dirección al avión que me dejará en China (en algún momento de esta madrugada), no puedo evitar una lagrimita al ver mi artículo de libros japoneses al fin publicado en Babelia, como si me hubiera hecho mayor.

Espero que lo disfrutéis y sobre todo que discrepéis; y espero también tener la disciplina de contaros cosas, interesantes o no, desde China.

Mientras, me podéis esperara leyendo las casi 600 páginas de El Color Prohibido de Mishima. No os descargueis el primer capítulo que es lo peorcito del libro y haced una inversión en el papel, que hubo tiempos en que encontrar sus libros era una búsqueda infructuuosa en las librerías de viejo.

Seguiremos informando desde la Plaza de Tian’anmen.

Alarma social

Que se preparen los japoneses…

Pages: Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 ...13 14 15 Next