Kit-kat con denominación de origen

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Kit-kat de té verde de Uji. Si alguien pilla uno, que comparta …. aunque parece que tendré que volver a Uji para probarlo.

Visto en :: Un español en Japón

Uji

Uji no es sólo la deliciosa ciudad a las afueras de Kyoto conocida por ser la capital del té japonés. Es además la ciudad donde transcurren los últimos 10 capítulos del Genji Monogatari. Pero de esto, ya hablaremos más adelante.

Recupero este vídeo de japonesas vistiendo kimono y agitando el té machá en barcos que, indolentes, pasean a los visitantes por el río que atraviesa esta ciudad.


Tormento en Uji from chiqui on Vimeo.

Uji tiene mucho de Kyoto antiguo suspendido en el tiempo, como sus casa de té mirando al río. Por eso, y por no estar en los circuitos de turismo extranjero, Uji es una visita que merece, en mi opinión, sacrificar la planeada a Hiroshima o a Nara.

Además, para alguien que lleva a Murasaki en su nombre de ikebanaka y que bebe  té verde a espuertas,  Uji es el sitio donde dejarse los ahorros. Allí experimenté de verdad el erotismo de la ceremonia del té, con sus movimientos elegantes precisamente ejecutados por una maestra de la casa de té municipal, que nada tiene que ver con nada a lo que nosotros le pongamos el “municipal” como apellido. Os recomiendo la experencia siempre que podáis vivirla en soledad, lo que no siempre es posible.

Murasaki milenaria - El inicio

heianwomanSólo han pasado mil años desde que una mujer de la corte Heian conocida por el nombre glicíneo de Murasaki Shikibu terminara el último capítulo de la obra de referencia de la literatura en japonés: Genji Monogatari.

Traducida como la novela, el cuento o la historia de Genji, esta obra relata cómo era la vida de la propia Shikibu en la corte Heian a la que perteneció como dama de compañía de la emperatriz. El relato de la vida cortesana del Príncipe Resplandeciente y de sus herederos tiene ubicaciones precisas y reales que forman parte de los recorridos literarios organizados con motivo de su milenio que durante el año 2008 se celebró discretamente en Japón.

Tras las actividades organizadas por el Comité del Genji Monogatari Sennenki, sin embargo, ni se respiró aire de milenio subvencionado al estilo de nuestro Quijote ni pareció pretenderse que nadie que no entendiese japonés lo celebrara. La información en inglés era escasa y el entusiasmo en informar al extranjero poco.

No empezamos bien.

Tsugumi

tsugumiEn una línea japonesamente melancólica y menos agobiante que sus libros anteriores, Tusquets publicó el año pasado “Tsugumi” de la muy traducida Banana Yoshimoto, paradigma en España, junto a Murakami, Oé y Kawabata de “leer a los japoneses”.

La novela, que juega alrededor de la recurrente melancolía del verano perdido, nos presenta a Tsugumi, coprotagonista de esta historia y alter ego de la propia Yoshimoto –según confesión de la propia autora en el postfacio del libro-, como una adolescente fuera de la regla, explosiva y visceral, a la que su fragilidad física y su belleza traslúcida le dan patente de corso y una visión acerada de su entorno. Libro encantador de final no desgraciado, lo que a los lectores habituados a los libros tristones japoneses les resultará de cierto alivio.

Si queréis leer el comienzo del libro está gratis y en abierto en la página de la editorial.

Mis Reyes

Yo que soy mucho de que me hagan regalos y de regalar chorradicas, con el tiempo y la falta de ojo general para mis gustos (¡y mira que es fácil!), me encuentro con dinero (cada vez menos, a qué engañarnos) y me tengo que apañar yo los Reyes.

Y esto me pone triste porque, os confieso, mi vida se acabó a los 7 años, cuando una tal Susana le dió por ser sincera (cualidad que, desde entonces, como buena japonesa de pro, deploro). No recuerdo haber experimentado desde entonces una emoción tan intensa, tan pura, tan mágica. Tenía sólo 7 años y ya dejé de creer en cualquier cosa que no fuera tangible o demostrable. El ateísmo, al cabo de los años, estaba cantado.

Teniendo en cuenta la pila de años que llevo viviendo sin reyes, sin magia ¿alguien podría apiadarse de mi, olvidarse de mi avanzada edad y de su odio a estas fiestas, y dejar algo al lado de mi zapato de Prada? Vivir sin Dios y sin los Reyes Magos es una “jartá” de difícil. Y con crisis, ya ni os cuento.

Nota: los muñequitos de la foto, compra chorra y compulsiva en Subaquatica. El libro del Bardo de J. K. Rowling en edición facsimil editado por Amazon, el otro auto-regalo de Reyes mientras llega el esperado mecenas.

Genji Monogatari Sennenki

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Debido a compromisos que adquirí -pero que no fueron completados por la otra parte como me hubiera gustado- no os pude contar en su momento todo lo que hice y disfruté en Japón el pasado abril. Ahora liberada de ese compromiso os puedo confesar que, uno de los elementos centrales de mi viaje, fue hacer un recorrido sentimental por el Genji Monogatari con ocasión de su milenio.

No todos los días uno está en Japón celebrando que hace sólo 1000 años Murasaki Shikibu, la Cervantes japonesa, acababa su historia sobre el Príncipe Resplandeciente, y yo hice lo que debía: retroceder a un Japón anterior a los samuráis, un Japón delicado, de poemas y perfumes.

Publicaré en fascículos coleccionables, todos los domingos y sin necesidad de cartilla,  parte de este  recorrido. A lo mejor, si la autoridad lo permite, me escribiré una guía de viaje para nostálgicos y hastiados de perseguir maikos por Gion y, lo mismo, encuentro a algún loco que me la publique.

Bento bizarro

Gato feliz

Para estetas hambrientos y frikies de todo pelo.
Aquí hay mucho más.
Via :: Random Good Staff

The Emperor’s cumple

El pasado día 23 de diciembre el Emperador cumplió 75 taquetes. Nico in Tokio, se levantó a las tantas para ir a felicitarle.

¡Pobre Nico! ¡Vaya paliza que se da para ver a esta honorable momia imperial, tan cercano él, en su vitrinica!

No sé como decirle a este muchacho que se puede entrar en el Palacio Imperial de Tokio todo el año, previa petición de cita a la Casa Imperial. Después de la emoción que le ha hecho ir al pobre…

CUMPLEAÑOS DEL EMPERADOR from Nico inTokio on Vimeo.

Amor de madre

El jefe da la charla (el jefe es el jefe del Grupo Editorial al que pertenece Nihonica, que no se diga que seguimos el libro de estilo).

Creo que a este Grupo Editorial le va haciendo falta un iluminador y un maquillador ¡pero ya!!!

Hombres salmonela en el planeta porno

Para subir el ánimo tras la lectura de cualquier tristeza de Kawabata, nada mejor que una astracanada de Yasutaka Tsutsui sacada de su colección de cuentos “Hombres salmonela en el planeta porno” (Atalanta), primera obra completa traducida de este autor.

A pesar de que el compañero de viaje en metro piense que uno se está dando a la literatura erótica y al bondage –la imagen de portada es un tanto equívoca- Tsutsui “el guru de la metaficción”, inspirador de mangakas, zoólogo y freudiano aficionado, nos ofrece seis relatos surrealistas refrescantes y muy poco habituales para lo que se expende en Japón.

Todos son estupendos, pero el del fumador simplemente profético.

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